¿Cómo elegir un color de pared?

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Tomar decisiones de diseño para tu hogar no tiene por qué ser una experiencia donde te estrujes o te suden las manos o peor aún, te sientas agobiada.

Lo que sí es cierto es que existe un “algo” sobre elegir los colores de pintura para tus paredes que puede parecer imposible la elección.

Con tantas opciones para elegir en el mercado (desde marcas, tipos y colores), podrías pensar en recurrir a otra persona para tomar la decisión final.

Así que antes de que busques ayuda, plantéate la siguiente pregunta: ¿De qué color debería pintar mis paredes? Vaya, deberías consultarte a ti primero sobre qué color desearías tener en casa o qué color definitivamente no colocarías ni por error.

Veamos algunas pautas al respecto:

  1. a) Considera los colores neutrales: una manera fácil de usar es con un color neutro como blanco, beige o gris para darle a tu habitación un lienzo limpio.

Si quieres colores fríos o cálidos, cortarás tus elecciones de color a la mitad.

Si vas por un color atrevido, te sugiero que continúes hasta el final. En otras palabras, si deseas un color negro, elige ese tono oscuro que sea oscuro y dramático; no escojas un tono un poco más claro de pintura, a esto me refiero con irte hasta el final :-).

  1. b) Recuerda que el brillo de una pared puede tener un gran efecto sobre cómo se percibe un color en una habitación, así que es importante considerar los acabados disponibles y cómo podrían transformar tu habitación.
  2. c) Finalmente, no pintes una habitación entera antes de retroceder para ver si te gusta el color: usa muestras de pintura para probar en áreas pequeñas con ese color y observalo con diferentes tipos de luz.

Asegúrate de buscar sugerencias de colores descubriendo los colores utilizados en tus visitas a la tienda.

Entiendo que a veces el usar un color fuerte puede ser algo aterrador para muchos, tal como me pasó a mi, por lo que mejor decidí comenzar con colores neutrales y tomé la ruta más segura, esto es pintar de blanco.

En cuanto a los contrastes de color, decidí hacerlo a través de mis muebles, ya que tengo un hermoso sofá cama color verde el cual puedo enmarcar muy bien con la pared junto con otros objetos.

Pensé que era lo más fácil y rápido, pero para comenzar, resulta que no es así de fácil elegir una pintura blanca.

De hecho, entras a la misma pesadilla sobre una elección de color cualquiera. Bien te puedes topar con un color blanco llamado Aspen Snow o Whitewash, y es aquí en donde debemos detenernos antes de elegir el tono.

Veamos entonces qué debemos considerar a la hora de elegir la pintura una vez definido el color:

  1. a) Los matices

En el caso de la pintura blanca puedes elegirla con algunos toques de otros colores para darle personalidad. Si quieres una sensación más cálida y cremosa, prueba algo con tonos amarillos.

Si deseas un aspecto nítido, moderno y brillante, busca un tono con matices azules.

Piensa en los tonos de los otros colores en tu habitación y elige la pintura para que funcione con lo que tienes, no en contra de ella (o haz lo contrario y coordina tu mobiliario con el tono elegido).

  1. b) La luz

Donde colocas tu pintura es un factor importante en cómo se verá en tus paredes. ¿Tu habitación recibe mucha luz natural?

O por el contrario, tienes pocas ventanas y estás confiando a la luz artificial (especialmente fluorescentes), es posible elegir entonces un tono más frío.

  1. c) El brillo

Piensa cómo quieres usar tu habitación.

Un color mate se verá aterciopelado y absorberá la luz, el semibrillo y el brillo se verán reflejantes.

Cuanto mayor sea el factor de brillo, más duradera será tu pintura y por eso a menudo se ven tonos de blanco semibrillantes en los zócalos, gabinetes y en los baños.

Si prevés mucho tráfico en tu superficie pintada (como el tener pisos blancos), elige algo con un brillo más alto para que dure.