La radio, un medio con tanto potencial desperdiciado

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No sé si es culpa de las radiodifusoras, de los productores o de nosotros como radioescuchas, pero creo que la radio tiene un gran potencial que no ha sido explotado al máximo. Puede haber factores que lo impiden como la televisión y el cine, donde todos tus sentidos están ocupados, mientras que en el otro medio sólo tienes que preocuparte por el oído.

No puedo creer que se desaproveche la imaginación del radioescucha, quien sólo está atento al medio y podría crear un mundo entero siguiendo la voz de quien le habla, como sucedió con Orson Welles, que propició un caos al contar una historia ficticia sobre la invasión de alienígenas. Después veo que la gente sólo enciende la radio cuando no tiene una pantalla en frente, sólo es utilizada para matar el tiempo o para evitar el pensamiento, por eso son horas y horas de canciones, ya no existen las radionovelas o los radiocuentos.

Aquí es cuando culpo a nosotros, los radioescuchas, que sólo la utilizamos como música de fondo, quizá solo si nos gusta el locutor que habla es cuando le ponemos atención. Pero no puedo creer si un programa como la mano peluda logra capturar la atención gracias a las historias de terror que cuenta alguien más. Imagínense ahora si esas historias estuvieran producidas, narradas por un profesional y con efectos especiales espeluznantes. Podría ser un boom, y para no perder a al audiencia cautiva, seguir con las llamadas telefónicas.

Pero ahora la gente si tiene un televisor enfrente, prefiere encenderlo y descarta la radio por completo. Le entretiene más ver y escuchar. A veces creo que la imaginación ya es producto de nuestra imaginación. La tenemos olvidada o atrofiada, creemos que sólo es cosa de niño y que con la edad se va perdiendo. ¡Pero es como leer! Tienes la capacidad para crear con base en lo que ves, en el caso de la radio, lo que escuchas.

Digamos que la radio son como oficinas virtuales, existen, pero sólo rentadas por determinado tiempo en lo que encontramos algo mejor, como ir al cine. Algo con más prestigio ante los demás. Siento que la radio la consideran para viejitos, cuando el potencial es tan enorme que ha propiciado la fuga de cerebros a los podcasts.

Recuerdo que antes la gente se sentaba alrededor de la radio para escuchar las radionovelas o las noticias, sentaba a los niños para que se rieran con los radiocuentos, esperaban con ansias sus canciones favoritas. Ahora todo eso es cosa que sólo se ve en las películas a blanco y negro. Quizá deberíamos retomarlo, revivir la esencia de la radiodifusión, exigir mejores locutores o productores. Si va a morir algún día este medio, me gustaría que lo hiciera con la frente en alto.

Pero algo malo ha hecho la televisión al poner en nuestras mentes rostros famosos que de la televisión se adueñan de la radio o el doblaje, sólo para atraer público y dejan fuera a quienes en verdad tiene el talento necesario para tener éxito.