Mis primeros días con un Kindle

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Después de varios años de rehusarme a cambiar los libros físicos a los electrónicos, mejor conocidos como e-books, llegó el día en el que adquirí a través de Amazon un lector de libros digitales Kindle. Nunca me ha gustado leer en dispositivos portátiles como tablets o teléfonos inteligentes, ya sean Android, Microsoft o Apple. Me molestaba el exceso de luz o mi vista terminaba muy cansada aunque bajara el brillo, incluso llegaba a marearme, por es prefería llevar bajo el brazo algún libro. Además de que soy un amante empedernido del aroma de los libros nuevos, el olor de las hojas al pasar como si fueran un abanico, era un romántico de la lectura. Por eso me negaba a cambiar, me negaba al progreso. Pero siempre llega el momento de hacerlo.

¿Por qué decidí comprar un lector de libros digital? Siempre me ha gustado leer a todas horas, pero disfruto en demasía hacerlo por las noches, pero no siempre podía hacerlo, pues en mi cuarto no tenía una buena iluminación y no siempre podía irme a la sala de la casa, pues había muchas distracciones ya que vivo con mi familia y, la verdad, no me gusta decirles qué pueden y qué no pueden hacer. Me frustraba no poder leer en las noches, así que decidí meterme a la tienda en línea de Amazon a ver las características de las Kindle y la mayoría de ellas tenían lo que necesitaba, iluminación, además de que la pantalla no era tan brillante como los otros dispositivos, y también tenían un tipo de resolución que se asemejaba a un libro. Elegí comprar la segunda más barata, no quería demasiada tecnología, mientras tuviera luz integrada, me daba por bien servido.

Tardó un día en llegar y comencé a probarla. La configuré y empecé a buscar títulos que me interesaban. Creí que los precios iban a ser muy baratos, menos de 100 pesos por ejemplo, pero como en todas partes, depende mucho de la fama del autor o la fama que haya adquirido la novela. Hay libros que son gratis, generalmente los de autores desconocidos o no tan conocidos; hay novelas clásicas muy baratas y otras a precio normal, como si fuera un libro de pasta blanda o dura. Lo que sí es que posiblemente sean 50 o 100 pesos más baratos; es decir, si una novela en las librerías cuesta 270, en la tienda de Amazon te puede costar 170 o 200 pesos. En realidad los precios no me preocupaban, porque soy creyente que los autores deben recibir las regalías que se merecen, como sucede con las películas. Digan NO  a la piratería o a las descargas ilegales.

Me sorprendió ver que podías encontrar libros de todo tipo, ¡y hasta cómics! Aunque no me gustó del todo leer ahí las historietas, pues son en blanco y negro. Pero puedes encontrar novelas de todo género, libros de autoayuda, de cómo crear empresas, de conocimiento técnico en naves industriales, cuentos y más. Ya casi todos los libros están digitalizados, sólo es cuestión de encontrar el que te guste y comprarlo, o podrías contratar Kindle Unlimited y esperar a que lo agreguen a su lista.