Qué revisar para detectar un un ataque cardíaco, fractura ósea o una función cognitiva deficiente

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Si bien existen actualmente muchos estudios de rutina que un médico realiza para conocer tu estado de salud que van desde los análisis de orina, pasando por un perfil bioquímico hasta llegar a los más específicos, es contundente que lo mejor para evitar problemas de salud es justamente hacer una visita periódica con el médico.

Esto porque existen estudios que están permitiendo conocer más de cerca cómo ciertos estados de actividad de nuestras células nos alertan para evitar un problema mayor.

Este es el caso del estudio de la homocisteína.

El aminoácido homocisteína se forma en el cuerpo durante el metabolismo de la metionina.

Los altos niveles de homocisteína se han asociado con un mayor riesgo de ataque cardíaco, fractura ósea y función cognitiva deficiente.

Los incrementos en el nivel de homocisteína se correlacionan con un mayor riesgo de enfermedad arterial coronaria.

Un estudio hecho por la Physicians Health Study quien rastreo los datos de cerca de 15,000 médicos varones sanos sin antecedentes de enfermedad cardíaca, mostraron que a niveles muy elevados de homocisteína se asociaron con un aumento de más del triple del riesgo de ataque cardíaco durante un período de cinco años.

De esta forma, si bien existe un alto riesgo de padecer un ataque cardíaco si vienes de un padre o madre que lo haya padecido, se está observando que al seguir el comportamiento de la homocisteína permite “predecir” para prevenir un posible ataque al corazón.

La homocisteína también se ha reconocido como un factor de riesgo independiente para fracturas óseas.

En un reciente estudio de 1,267 hombres y mujeres con una edad promedio de 76 años, los investigadores en los Países Bajos concluyeron que los niveles elevados de homocisteína y concentraciones bajas de vitamina B12 se asoció significativamente con un mayor riesgo para de fractura de hueso.

Esto refleja los datos de dos estudios previos publicados en 2004 en el New England Journal of Medicine, en el que los niveles elevados de homocisteína demostraron ser un factor de riesgo importante e independiente para las fracturas osteoporóticas, incluidas las fracturas de cadera.

Los niveles elevados de homocisteína se han relacionado recientemente con otros trastornos.

En tres estudios recientes, los investigadores encontraron una asociación entre los niveles elevados de homocisteína y la degeneración macular relacionada con la edad.

En Japón, el aumento de los niveles de homocisteína se asoció con la presencia de cálculos biliares en hombres de mediana edad.

Los investigadores sugirieron que esta asociación podría explicar en parte la alta tasa de prevalencia de una enfermedad coronaria en personas con cálculos biliares.

Un estudio de los Países Bajos ha demostrado que entre las personas normales de entre 30 y 80 años, las concentraciones elevadas de homocisteína se asocian con un rendimiento cognitivo inferior prolongado.

Por otro lado, las terapias naturales pueden ayudar a optimizar los niveles de homocisteína.

Es posible que desees hablar con tu médico sobre el uso de vitamina B12, vitamina B6, ácido fólico y trimetilglicina.